
Los fondos internacionales no financian buenas películas.
Financian los proyectos que mejor responden a la convocatoria
Lo que te voy a contar sobre algunas películas que seguro conoces, va a ser algo que no vas a poder dejar de pensar en varios días y que, probablemente, cambie para siempre la forma en que estás presentando tus proyectos audiovisuales. Todo esto pasó de verdad, aunque no lo creas.
La realidad supera la ficción.
Varias de las películas más importantes en la historia del cine fueron rechazados, incomprendidos o considerados “no comercializables” antes de ser aceptados y transformarse en clásicos con impacto global.
Entre ellos:
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Pulp Fiction fue considerado “infilmable”, “demasiado demente”, “violento sin sentido”, con una estructura no lineal incomprensible. Dijeron cosas como: “Esto no tiene sentido, la gente no va a entender quién está vivo o muerto” y lo consideraron un riesgo industrial.
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Indiana Jones y los cazadores del arca perdida fue rechazado porque ser demasiado caro y riesgoso. Ambientado en 1930s–40s, los estudios lo vieron como “vieja escuela”. George Lucas y Steven Spielberg venían de fracasar con su película 1941 y nadie se la quería jugar de nuevo por ellos.
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Volver al futuro fue rechazado mas de 40 veces por los estudios por ser “demasiado limpio" para competir con el cine teen de la época. Algunos ejecutivos lo vieron como “no lo suficientemente sexy” o demasiado familiar para encajar en los géneros populares del momento. Disney lo descartó específicamente porque se interpretó que la relación de Marty con su madre era demasiado arriesgada para su marca.
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Incluso Casablanca fue rechazado en pruebas de mercado antes de establecerse como obra maestra.
No estamos hablando de proyecto mediocres. Estamos hablando de películas que hoy forman parte de la historia del cine.
¿Qué falló entonces?
No fue el talento
No fue la historia
No fue la visión
La historia no se logró contar bien en el momento de ser evaluadas.
Los comités, estudios y financiadores no juzgan “potencial artístico” independientemente del resto.
Evalúan riesgo, posicionamiento, coherencia industrial, si encaja o no con su línea editorial, viabilidad, etc.
Cuando un proyecto no está escrito en ese lenguaje, puede ser brillante... y quedar afuera.
Que tu película sea buena no es suficiente para ganar el dinero. Lo más importante es que tu proyecto responda exactamente a lo que el concurso está pidiendo.
Dicho esto, si tu película está pensada justo para el concurso al que participas, tienes muchas más posibilidades de ganar. Los jurados se dan cuenta de eso.
Y hoy en día hay muchísimas películas compitiendo
Eso marca la diferencia.
Esa es la clave para que los proyectos presentados por realizadores o productores independientes con o sin experiencia corran con ventaja.
Cada convocatoria recibe decenas —a veces cientos— de proyectos. En muchos fondos internacionales, entre el 60% y el 80% de las postulaciones quedan fuera en el primer filtro. No porque el proyecto sea malo. Sino porque no está alineado a lo que el formulario y las bases están evaluando.
Los que deciden quién gana no leen tu proyecto como si fuera una historia interesante. Hacen preguntas y puntúan: ¿Tu idea artística coincide con cómo planeas hacerla? ¿Sabes a quién va dirigida? ¿Tienes el dinero para hacerla? ¿Va a llegar a tu comunidad? ¿Tu equipo tiene experiencia? ¿Tiene sentido para el lugar donde se va a mostrar?
Si tu respuesta es confusa o muy general, y no responde exactamente lo que te preguntan, te bajan puntos. Y si te bajan puntos en esa parte, tu película queda eliminada antes de que siquiera hablen de si es buena o no.
Tener un buen guion no significa que tu postulación sea buena. Tener una linda carpeta tampoco. Muchos proyectos pierden porque lo que el director quiere contar no es lo mismo que lo que el jurado necesita ver escrito. Es como hablar idiomas distintos.
Ahí es donde ocurre el verdadero filtro.
Una aplicación profesional no consiste en “copiar y pegar” información de la carpeta.
La diferencia entre quedar en lista corta o quedar afuera no suele estar en el talento. Está en cómo está redactada la postulación. La idea "1% inspiración y 99% trabajo." tiene acá mucho sentido.
Y te aseguro que sé de lo que estoy hablando.
Soy Lic. Comunicación Social con énfasis en Narrativa Audiovisual. Me especialicé en redacción de guion en el país y fuera también; en Montevideo, Buenos Aires, Francia, España, Estados Unidos. Viajé por mas de 35 países en 4 continentes, hablo y escribo fluidamente en tres idiomas.
Hace mas de 10 años que, como realizador audiovisual, vengo presentándome a concursos, fondos, convocatorias, llamados, etc.
Me he presentado ante empresarios que no conocía o que nunca había hablado y los he seducido para invertir en mis proyectos. Con los cuales he producido cortometrajes, videoclips y documentales.
¿Cómo lo hice? Básicamente con palabras persuasivas.
He ganado concursos de ideas, fondos para desarrollo, de internacionalización de mis proyectos para participar en mercados. También he quedado finalista en algunos y no he ganado.
Algunas veces por no haber interpretado bien lo que el jurado o el concurso priorizaban. Y sí, de los errores se aprende.
La carrera por conseguir financiamiento para una película puede ser larga y extenuante. No todos tenemos la misma “suerte” que tuvo Nacho Alvarez con su cortometraje Ataque de pánico (no considero que haya sido solo suerte, creo que llegó a las manos indicadas, el proyecto correcto, en el momento ideal). El resto es historia. Chapeau Nachó.
Escribir un proyecto pensando en cómo lo van a leer es lo mejor que podes hacer.
Dicen por ahí...:
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Trabajaste meses en tu proyecto… y quedaste afuera en la primera instancia técnica.
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Tenés una carpeta sólida, pero no sabés si está respondiendo exactamente lo que el fondo evalúa.
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Enviás con la sensación de que algo puede estar mal enfocado, aunque no sepas qué.
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Los fondos evalúan con grillas de puntaje, no con entusiasmo artístico.
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La coherencia entre propuesta creativa y viabilidad productiva suele definir más puntos que la idea en sí.
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No gana el proyecto más talentoso, sino el que responde con mayor precisión a los criterios.
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Una sola respuesta mal estructurada puede condicionar la lectura completa del proyecto.
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La forma en que explicás tu público, impacto o viabilidad puede redefinir cómo el jurado entiende tu obra.
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Claridad total antes de enviar.
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Respuestas alineadas con los criterios reales de evaluación.
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Seguridad técnica en cada sección del formulario.
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Una aplicación lista para competir en igualdad de condiciones.
ATENCIÓN, HAY ALGO MÁS
Cuando termines de postularte, vas a recibir una guía con los concursos específicos donde tu película podría participar durante el próximo año.
No es una lista cualquiera. Es una selección pensada especialmente para tu proyecto.
La selección se construye considerando:
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Etapa del proyecto (desarrollo, producción, postproducción).
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Tipo de obra y formato (ficción, documental, serie, híbrido).
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Escala presupuestaria y perfil productivo.
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Territorios involucrados y posibilidades reales de coproducción.
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Requisitos de elegibilidad y antecedentes exigidos por cada fondo.
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Compatibilidad temática o línea editorial de la convocatoria.
O sea: no te digo a qué concursos podrías presentarte en general, sino a cuáles tu proyecto realmente está mejor alineado y tiene posibilidades reales de ganar.
El roadmap incluye:
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Convocatorias concretas.
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Calendario estimado de apertura.
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Nivel de adecuación del proyecto (alto / medio / requiere ajustes).
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Observaciones sobre qué habría que reforzar en cada caso.
La idea es que no te juegues todo a un solo concurso. Una vez que tu proyecto esté bien armado, vas a saber exactamente a dónde presentarlo y cuándo, para tener más de una oportunidad real de conseguir financiamiento.
PREGUNTAS QUE CAMBIARON EL RUMBO DE LA HISTORIA
¿Qué incluye?
Voy a leer tu guion y tus materiales pensando en cómo los va a evaluar el jurado, no solo si son creativos. Cada respuesta del formulario va a estar escrita según lo que el concurso realmente puntúa. No vas a tener que adivinar qué te están pidiendo: eso lo resuelvo yo. Vas a evitar errores que pueden dejarte afuera antes de que siquiera lean tu historia. Tu postulación va a ser coherente de principio a fin, sin que una sección contradiga a otra. Vas a llegar a la fecha límite con todo claro, sin el estrés de última hora. Y lo que armemos juntos te va a
servir también para futuros concursos.
Además, vas a recibir una guía personalizada con los próximos fondos que tienen sentido para tu proyecto.
¿Mi proyecto tiene que estar terminado?
No. Pero sí debe estar avanzado. Trabajo con proyectos que ya tienen guion, biblia o carpeta desarrollada. Mi función no es crear el proyecto desde cero, sino fortalecerlo y traducirlo técnicamente para una convocatoria específica.
¿Qué pasa si no ganamos el fondo?
Mi trabajo es que tu proyecto llegue lo mejor preparado posible. Quien decide al final es el jurado, y eso no lo puedo controlar. Lo que sí te aseguro es que tu postulación va a estar hecha de la mejor manera, siguiendo exactamente lo que el concurso pide.
¿Intervenís en lo creativo?
No voy a cambiar tu película ni lo que querés contar. Solo voy a ayudarte a explicarla mejor, a que sea más clara y a que responda lo que el concurso pide. La historia sigue siendo tuya.
¿Qué diferencia hay entre esto y que lo haga yo mismo?
Leer las reglas del concurso no es lo mismo que entender qué buscan de verdad. Mi trabajo es descubrir qué está mirando el jurado aunque no lo diga, qué preguntas se hacen en silencio, y responderlas antes de que sean un problema.
¿Cuánto tenés que participar?
Vas a tener que contestar algunas preguntas importantes y revisar lo que vamos haciendo. Pero todo el trabajo difícil, analizar, escribir y adaptar al concurso, lo hago yo.
¿Cuánto tiempo lleva el proceso?
Depende del fondo y del estado del proyecto. En promedio, entre 2 y 3 semanas de trabajo concentrado.
¿Trabajás con cualquier proyecto?
No.
Evalúo previamente si el proyecto está en condiciones reales de aplicar al fondo elegido. Si no lo está, lo digo con claridad.
¿Qué pasa si el deadline está muy cerca?
Si el concurso vence en menos de dos semanas, primero vemos si hay tiempo suficiente para hacerlo bien. No acepto apuros que puedan arruinar el resultado.
¿El material que generamos se puede reutilizar?
Sí.
La redacción y estructura que trabajamos puede servir como base para futuras convocatorias, con los ajustes correspondientes.
¿Hay confidencialidad?
Sí. Antes de empezar a trabajar juntos firmamos un contrato de confidencialidad. Tu proyecto y todo lo que me cuentes queda entre nosotros.
¿Qué precio tiene?
El servicio completo cuesta USD 900 e incluye todo lo que describí antes. Se paga en dos partes: la mitad cuando empezamos, y la otra mitad antes de entregarte el trabajo final. Los lugares son limitados porque dependen del calendario de los concursos.
Si te interesa es por acá:
PD: Y si de verdad las aplicaciones que tienen el acompañamiento que damos, tienen más chances de quedar finalistas, ganar un fondo y que tu proyecto logre la tan ansiada financiación? ¿Y si así empieza a avanzar en la escalera hasta lograr el 100% de los fondos? ¿Qué vas a esperar? ¿Al año que viene? ¿Vas a seguir viendo cómo otros proyectos ganan los premios mientras te quedas con la ñata contra el vidrio viendo como esas películas se filman y la tuya, pasan los meses y sigue en punto muerto? No esperes más, invertí desde ya en tu proyecto.
Con este servicio vas a sentir que hiciste todo lo que estaba en tus manos para que tu proyecto tuviera la mejor oportunidad posible. Así de fácil: Yo me encargo de la parte complicada para que vos puedas enfocarte en lo que realmente sabés hacer: contar historias y dirigir.
